mayo 2016

domingo, 1 de mayo de 2016

CELOS


Se dice por ahí que cuando siente celos es porque te importa una persona, y estoy de acuerdo con eso. Pero...
Que pasa cuando el sentimiento pasa a ser algo mas haya que simples celos, algunas personas lo exteriorizan de forma dramática o incluso violenta. Otras... Como yo prefieren guardarse todo, en ocasiones podemos quejarnos o hacer uno que otro berrinche. Pero las peores veces preferimos simplemente alejarnos.

No se que es lo que le pasa a mi cabeza ... ¿Es normal tener pesadillas con la persona que causa este feo sentimiento?
Personalmente creo que ya estoy Volviéndome loca, desvarío y además de mi propio tormento tengo que soportar que esa idea entre en mi cabeza y se apodere de cualquier tipo de imagen positiva qué pase ante mi mente mientras duermo....

DECICIONES Y CAMBIOS REPENTINOS



La sociedad tiene un prototipo de familia perfecta el cual actualmente se pone muchas veces en discusión, anterior mente la familia ideal tenía que ser conformada por un padre, una madre y unos hijos. No era muy bien visto ver a una madre soltera y muchísimo menos una familia con dos madres o dos padres.
Realmente nunca eh creído en el concepto de una familia perfecta y feliz al cien por ciento, todas las familias tienen problemas, unos más graves que otros y por supuesto hay familias que saben bien cómo afrontar esos problemas. Desgraciadamente ese no es mi caso.
Soy una Joven Latina procedente de una familia muy religiosa, más que todo mi madre, y un padre no precisamente estricto, pero si difícil de tratar.
Todo empezó cuando tenía tan solo 14 años y estaba en el grado noveno, conocí a una niña que tenía la misma edad que yo y empezamos a llevarnos muy bien. A medida que pasaban los días pasábamos cada vez más tiempo juntas, mejores amigas fue el título que le dimos a nuestra unión.
Teníamos una amistad muy hermosa y llena de confianza, fuimos las mejores amigas durante todo lo que quedaba de colegio, crecíamos juntas y nos volvíamos más y más unidas.
Estando el grado once y teniendo la edad de 16 años empecé a sentir que me pasaban cosas con ella, cosas que siempre había confundido con el cariño de hermanas o mejores amigas, sentía la necesidad de saber de ella, de verla sonreír y hacerla feliz. Me di cuenta de eso el día que un amigo que teníamos en común y el cual era su novio en ese tiempo la lastimo mucho y sentí muchísima ira hacia aquel personaje, empecé a ser más cariñosa y más atenta y de forma sorprendente ella correspondía mi cariño. Las cosas fueron surgiendo y a día de hoy es mi pareja sentimental.
Durante el tiempo que fuimos simplemente amigas tuve dos relaciones amorosas con chicos, pero por algún motivo nunca entendía porque no me producían las típicas cosas del amor las “mariposas en la pansa” los nervios y la emoción de verlos, pero todo tuvo sentido cuando mi amiga hacia que todas estas cosas sucedieran en mi mente en mi cuerpo.
A medida que el tiempo y la relación fueron avanzando, apareció en mi la necesidad de contar con el apoyo de mi familia y siendo un tanto ilusa llegue a creer que por ser yo su hija única entendería y tendría su total apoyo pero para mí desgracia esto no sucedió, mi madre fue la primera en enterarse y su reacción fue del todo negativa, y por supuesto como era de esperarse la reacción de mi padre no fue diferente, aunque él fue bastante violento conmigo, al punto de llegar a decirme que hubiese preferido que fuera una drogadicta para que así pudieran curarme en un centro de rehabilitación, además de decirme de forma constante que los había decepcionado.

Esto no paso hace mucho tiempo, hace tan solo uno o dos meses que sucedió esta situación y a día de hoy mis padres no cambian de opinión, me juzgan y no pierden oportunidad alguna para sacar en cara cada error que eh cometido en especial para recriminarme sobre mi orientación sexual. Que hasta el momento es una decepción para ellos, no pierdo la esperanza de que algún día puedan aceptarme y aceptar a mi pareja. Pero si tengo que aceptar que cada día disminuye poco a poco esa ilusión de ser aceptada por mi familia más allegada.