enero 2017

sábado, 14 de enero de 2017

Qué esperas


Qué quieres de mí…¿Qué esperas de esta alma rota? No puedo dejar de pensar en qué intenciones tendrás con tus palabras bonitas, con llamarme por mi apodo. Puedes decirme qué esperas que yo diga o cómo debería actuar. ¿Debería actuar igual que tu?¿Debo tratarte como amiga? No puedo hacerlo, simplemente no puedo… en este momento necesito aclarar tantas cosas en mi… eso le digo a las personas. En realidad sólo quiero aclarar qué debo sentir por ti. En realidad sólo trato de superar el pasado.
.
4th Septiembre 

Querer


Querer decir tanto y no decir nada…
Querer gritar con tanta irá y tanto dolor que se rompan mis cuerdas vocales..
Querer besarte y dejar claro que solo estoy para ti, que aunque nadie, ni siquiera tu, lo creas del todo, que me enamoré de ti en un mes, tal vez menos; que varias veces he escrito ‘te amo’ y lo he borrado por temor a decirlo muy pronto; que tantas veces mientras te veo sonreír he querido besarte y decírtelo y me lo he guardado por temor a ser lastimada una vez más. Porque debo admitir que no quería amarte, no tan pronto y con tanta intensidad. Porque no estaba preparada para sentir todo esto de golpe. Porque nunca imaginé que una chica como tú pudiera fijarse en alguien como yo.
Querer irme, irme lejos de todos menos de ti, porque estar lejos de ti es lo único que no soporto por estos días, y tengo que admitir que no me agrada eso, que no estoy acostumbrada, porque siempre he sido solitaria, independiente y nada apegada a las personas. Pero contigo simplemente todo cambia todo es extraño, todo es tan pasional y todo me sale de tan dentro que tengo miedo, miedo porque no conozco qué tan frágil soy ahora que te dejé entrar a donde ni yo misma había llegado, y tengo miedo de que si te vas, si no funciona, no sabré cómo reparar el daño que quedará allí en el lugar que hoy ocupas tú.
Querer decirte que me haces fuerte, que a pesar de que soy consciente que te convertiste en mi talón de Aquiles también eres lo que más fortaleza me da, la musa que me inspira para ser mejor cada día, para emprender nuevos proyectos y perseguir a toda costa mis metas y sueños. Eres tú la musa que permanece siempre en mi cabeza. La dueña de cada suspiro lanzado al viento sin precaución cada sonrisa estúpida dirigida a la ventana del auto mientras recordaba el primer día que nos vimos y lo nerviosa que estaba minutos antes de abrazarte por primera vez, recordando esa misma noche, ese primer beso robado y esas ganas de no querer despedirme de ti nunca..
Querer mostrarte esto y no tener el valor suficiente de hacerlo, querer decirte que lo siento, que me enamoré de ti, que no prometo no cometer errores, pero que sí prometo hacer y dar todo de mi para que tú seas la mujer más feliz, porque yo ya soy la más afortunada al tenerte.

Sola..


Sola, sola como hace tanto tiempo no me sentía.
Sola, como cuando era muy pequeña y solo encontré refugio en autolesionarme, porque si. Era ingenua era débil y muy frágil.
Sigo siendo frágil.
Pero me niego a volver a hacerme daño, ya es suficiente con el que me hagan los demás.
Pero ¿cómo puede ser tu cuando son tus propios padres quienes te lastiman, tu pareja, no quieres incomodar a nadie con tus mierdas porque sabes bien que cada quien tiene suficiente con sus propios problemas.
Aveces puedes soportar mucho y ser muy fuerte, todos te admiran por eso. Pero ¿qué pasa cuando no aguantas, más cuando quisieras pedirle un concejo a tu madre y no puedes hacerlo, porque sabes que lo único que lograrás será ser juzgada o, incluso, uno o varios reproches?
¿Qué pasa cuando simplemente quisieras llorar y que tu madre te abrazara sin cuestionarte? Pero ella ni siquiera nota todas las noches que has llorado del otro lado de la pared de su habitación.
Yo no se si hay más gente que se siente así, yo no sé qué problemas tendrán los demás, de seguro son más serios y mucho más importantes que los míos, yo no sé si alguien llora cada noche como yo o siente que cada día las personas, de quienes más esperaba, son quienes más lo decepcionan.
Yo no sé nada del resto de personas. Solo se que estoy quebrada, estoy vacía y ya no espero que nadie venga a unir los trozos.

Doncella


Tú eres la Musa de mi Inspiración, no me es fácil explicar con palabras lo que me haces sentir, eres justo lo que necesito para vivir, eres justo lo que necesito para complicarme la vida, no puedo mentir, menos a ti. Por eso fui, soy y seré sincera siempre, porque no mereces que te engañen, a todos menos a ti engañaré, mi dulce doncella que entre sonrisas robaste mis suspiros, convirtiéndote en la musa de mi inspiración, esa es mi verdad, y la voy a proclamar a los diez mil vientos, porque orgullosa estoy de amarte mujer, mujer preciosa, mujer que atribuye a los dioses del reino del amor, que con tu cuerpo y corazón conquistas y apaciguas las guerras de los que batallan por tu amor… Eres mi verdad, eres mi amor, eres el amor de mi vida, no te voy a mentir porque a ti te quiero amar toda la vida, mi dulce doncella… Conquistaste mi corazón, haciendo de él un esclavo de tus besos, ansiosa estoy por tenerte de nuevo para contemplarte en tus profundidades… Esos  ojos preciosos que brillan cuando sonríes… Porque despertar a tu lado quiero, anhelo y deseo, compartir mi vida contigo es mi más precisado sueño… No permitas nunca que la llama de este amor muera, porque juro que ya no tendré vida sin ti, ya no tendría sentido respirar y seguir con una vida en la que tú ya no estés. No te vayas nunca por favor, porque fuiste tú la que le dio sentido a mis despertares, mi dulce amada, porque naciste para mí, y yo para ti… amor de mi vida.

Te perdono


Te perdono por una simple razón. Te perdono por el simple hecho de que eres mi madre y eso me basta, todo lo demás está de sobra. Y es que no te perdono porque creciste en otra época y con otros conocimientos. Creciste tú, como mujer, pensando que nosotras debíamos tener a un hombre, un macho que debía tener a su hembra para que le sirviera. Realmente no eras ni eres tú el problema, sino esta sociedad enferma de tantas normas creadas por hombres. Aunque a mí eso no me basta. La ignorancia no es razón suficiente para perdonar ofensas y odios. Y es que la única razón por la que te perdono, te repito, es porque eres mi madre y siempre lo serás.
Sé que nunca quisiste ofenderme. Sé que cada lágrima que derramaste no fue porque te dolía que tu hija fuera lesbiana, sino porque el vecino, tu amigo, tu amiga de la iglesia, el sacerdote, tu hermano, tus padres, te dijeron que era malo si tenías una hija con esta vida. Te escuché llorar tres noches y yo, al lado de tu cuarto, lloraba contigo. Lloré en silencio, aunque en esos días quise aparentar ser fuerte. Te perdono, porque sé que nunca quisiste lastimarme.
Mamá, ¿sabes? No creo necesario decirte que te perdono, pero sí siento que es necesario que me escuches decírtelo. Siento que necesitas escucharme porque al final no guardo rencor hacia ti. Sí creo que un perdón a veces es necesario para poder decir que no me importa el pasado. Que me importa cuando te veo interesada en conocerme. En conocer del tema.
Te digo que no importa porque sé que el proceso de comprensión a veces suele tardar. Lo sé y quién mejor que yo para saber que todo esto es un proceso de aceptación para poder salir del clóset. Salir del clóset incluso para ti que eres heterosexual. Te perdono y te amo. Por eso, aunque hay varias cosas que desconoces, reconozco que son más las que ya conoces y que con esas cosas ya estás cambiando a esta sociedad que me aparta.
Te perdono, pero también te agradezco. Te agradezco porque has podido ver que yo también soy feliz con mi novia. Porque viste que hay un futuro siendo una mujer, tal y como soy, sin esconderme de mis vecinos y amigos. Gracias, porque hoy comprendes que no es mi lucha, sino nuestra lucha. Porque hoy sabes que la felicidad no depende del sexo al decidir amar, sino cuánto decido amar.

Tu mundo no es mi mundo.


No me mientas, dime la verdad, dime a la cara toda la verdad, no me mientas, no me digas que nunca me has mentido, no me mientas, dime la verdad, te refrescare la memoria, te recordare cada una de las veces en las que me has mentido.
Me dijiste que no podría recorrer el mundo que eso era imposible, pues, déjame decirte, que te equivocas, porque me basta solo con tocar cada una de las partes de tu cuerpo para recorrerlo.
También me dijiste que era imposible tocar las nubes, yo, las tocaba cada vez que me abrazabas.
Me dijiste que nunca podría llegar a tener una canción favorita porque siempre llegaría otra que la remplazara, pues, yo, ya tengo una canción favorita, me duermo siempre escuchándola, esa melodía que me vuelve loca y que el dia que deje de sonar mi mundo se vendrá abajo, porque los latidos de tu corazón son mi canción favorita.
Me acuerdo también de ese 24 de enero, cuando nos subimos a el tejado de mi casa y vimos esas magnificas estrellas que salen cada noche, recuerdo que me dijiste que nunca podría verlas de cerca que me tendría que conformar con verlas de lejos, pero, lo que tu en ese momento no sabias, es que yo ya veía dos estrellas todos los días, veía tus ojos, tus hermosos ojos.
También recuerdo que me dijiste que nunca podría volar, pues, ¿Sabes que te digo? Que yo volaba cada ves que tu cuerpo se unían​ con el mio.
Tu, que dices que nunca me has mentido, hablabas de mentiras imposibles, porque tu mente no alcanza a ver mas de la realidad.
Tu mundo no es mi mundo, tus nubes no son mis nubes, las canciones que tu escuchas no son las mismas que las mías, tus estrellas no son mis estrellas y tu manera de volar es muy diferente a la mia.
Somos muy diferente, pero aplicare en nosotros ese dicho que todo el mundo conoce, ese dicho que dice que las personas opuestas se atraen, porque sinceramente, te necesito al igual que tu me necesitas.
Yo te necesito para mantenerme atada a la realidad y tu me necesitas para darle a tu mundo un poco de locura.

viernes, 13 de enero de 2017

Carta de suicidio


He pensado en el suicidio en más de una ocasión.
Recuerdo la primera vez cuando apenas eres una pequeña, recuerdo que mamá perdió un bebe y por alguna razón le cumple de eso, tal vez yo había hecho que se enojara muchas veces, que tuviera más estrés del necesario, lo siento mamá por haber hecho morir a mi hermano. La segunda, fue cuando empezara a notar que era diferente y, de la misma manera, a notar que eso no estaba bien para los demás, que iba a ser la decepción de mis padres. Desde muy pequeña lo supe.
La tercera, por mi primera gran decepción amorosa; sí, "fue estúpido y bastante inmaduro" dirás tu, pero para mí, fue como ver mi mundo venirse abajo en muchos trozos, esa chica había sido la única capaz de alejar de mi mente la odiosa idea del suicidio por un tiempo, uno considerable. La cuarta... en esta resumiré todas y cada una de las veces en que presencié discusiones de mis padres, directa o indirectamente. Siempre creí que era feo oírlas bajo las cobijas en la oscuridad de mi habitación, pero verlo todo era mucho peor. Se que no debe ser así, pero suelo pensar que ellos eran más felices antes de esto, antes de mi, antes de tantos y tantos problemas.
Podría seguir contando innumerables veces en que la idea del suicidio ha estado en mi interior, a tal punto de llegar a intentarlo. Recuerdo cortes o pastillas, de todas formas siempre fui muy cobarde para terminarlo. Mis padres no lo saben y nunca lo sabrán, nunca sabrán que lloro casi a diario cuando todos se han dormido, nunca leerán tantísimas cartas de despedida, de perdón y algunas incluso de rabia que he escrito cuando siento que no puedo más y que desearía terminar con esto, sé que no habrá ningún cambio el día que muera, el mundo seguirá girando, la vida seguirá avanzando. Nada va a cambiar, ellos probablemente nunca sabrán muchas cosas de mi. Muchos secretos que guardo bajo mi sonrisa o mi mal humor. Mucho dolor dentro del cofre, que es mi falta de apego a las personas.

Esta noche y sin avisar, la idea del suicidio ha vuelto a tocar mi mente de forma tan hostil que no puedo parar de llorar, no puedo determinar el pánico que siento, mi único truco es el suicidio a mano de esta carta, de estas letras. Hoy ha muerto otra parte de mi. Un día quedará tan poco vivo, que aquella idea será más fuerte que mis ganas de seguir luchando.

Te dedico la luna


te dedico la luna, y su silenciosa forma de observarnos cada noche mientras reímos.
te dedico la luna y su detallada manera de iluminar tu mirada bajo los árboles del jardín delantero de la casa.
Te dedico la luna, la luna de mis cuentos, esa que puede gozar de observarte dormir a través de los cristales, desnudos, faltos de cortinas. Esa a la que envidio tanto por ser tu fiel confidente y compañera en cada tristeza, cada alegría y cada secreto, esa a la que hiciste tú mejor amiga, con la que te desvelas y a quien dedicas tus más largas miradas.
Te dedico la luna, para que dejes de soñar con ella, para que me permitas admirarla junto a TI.
Para que sea ella la única testigo de nuestro amor, de las noches en que te haga mía y las historias que escribiremos juntas.

Te dedico la luna como te dedico mi vida, mi tiempo y mi futuro.