Carta de suicidio

viernes, 13 de enero de 2017

Carta de suicidio


He pensado en el suicidio en más de una ocasión.
Recuerdo la primera vez cuando apenas eres una pequeña, recuerdo que mamá perdió un bebe y por alguna razón le cumple de eso, tal vez yo había hecho que se enojara muchas veces, que tuviera más estrés del necesario, lo siento mamá por haber hecho morir a mi hermano. La segunda, fue cuando empezara a notar que era diferente y, de la misma manera, a notar que eso no estaba bien para los demás, que iba a ser la decepción de mis padres. Desde muy pequeña lo supe.
La tercera, por mi primera gran decepción amorosa; sí, "fue estúpido y bastante inmaduro" dirás tu, pero para mí, fue como ver mi mundo venirse abajo en muchos trozos, esa chica había sido la única capaz de alejar de mi mente la odiosa idea del suicidio por un tiempo, uno considerable. La cuarta... en esta resumiré todas y cada una de las veces en que presencié discusiones de mis padres, directa o indirectamente. Siempre creí que era feo oírlas bajo las cobijas en la oscuridad de mi habitación, pero verlo todo era mucho peor. Se que no debe ser así, pero suelo pensar que ellos eran más felices antes de esto, antes de mi, antes de tantos y tantos problemas.
Podría seguir contando innumerables veces en que la idea del suicidio ha estado en mi interior, a tal punto de llegar a intentarlo. Recuerdo cortes o pastillas, de todas formas siempre fui muy cobarde para terminarlo. Mis padres no lo saben y nunca lo sabrán, nunca sabrán que lloro casi a diario cuando todos se han dormido, nunca leerán tantísimas cartas de despedida, de perdón y algunas incluso de rabia que he escrito cuando siento que no puedo más y que desearía terminar con esto, sé que no habrá ningún cambio el día que muera, el mundo seguirá girando, la vida seguirá avanzando. Nada va a cambiar, ellos probablemente nunca sabrán muchas cosas de mi. Muchos secretos que guardo bajo mi sonrisa o mi mal humor. Mucho dolor dentro del cofre, que es mi falta de apego a las personas.

Esta noche y sin avisar, la idea del suicidio ha vuelto a tocar mi mente de forma tan hostil que no puedo parar de llorar, no puedo determinar el pánico que siento, mi único truco es el suicidio a mano de esta carta, de estas letras. Hoy ha muerto otra parte de mi. Un día quedará tan poco vivo, que aquella idea será más fuerte que mis ganas de seguir luchando.

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